Psicología

Cada vez es más frecuente sentir soledad, falta de apoyo o malestar emocional en nuestras vidas, problemas con la familia, dificultades en las relaciones sociales, rupturas de pareja, ansiedad, a veces incluso tenemos la sensación de estar repitiendo los mismos patrones una y otra vez. En estos momentos es importante saber que hay profesionales que pueden ayudarnos. En Akela creemos que estos momentos de crisis son una oportunidad para generar cambios que nos permitan vivir de una forma más plena y feliz.

El objetivo final de la terapia individual es llegar al autoapoyo. El proceso terapéutico es un camino de autoconocimiento, en el que se busca conocerse, aceptarse y quererse para conseguir así llegar al autoapoyo. En Akela vemos a cada persona como alguien único, con sus circunstancias vitales y sus características personales, desde ese prisma trabajamos, de una manera integral y personal.

En la adolescencia comenzamos un distanciamiento de nuestra familia de origen para empezar a buscar nuestro lugar en el mundo y definirnos a nosotros mismos. Para un adolescente la vida es todo reto y novedad. Esta tarea no es fácil, es necesario abrirse a los demás para conectar y formar parte de un grupo, pero se corre el riesgo de ser rechazado, excluido o juzgado. En este periodo vital la terapia trabaja problemas de autoestima, conflictos relacionales, ansiedad, dificultades de regulación emocional, autoimagen, habilidades sociales, asertividad, límites…etc. Y todo lo necesario para ayudarles a diferenciarse de los demás de forma constructiva y sana mientras se definen a sí mismos.

En terapia trabajaremos con el objetivo de conseguir una personalidad sólida, fomentaremos su individualidad y su capacidad para decidir por él mismo, con responsabilidad.

En terapia Juvenil es común tratar con éxito problemas como:

  • Problemas de relación con sus iguales
  • Trastornos alimentarios
  • Baja autoestima
  • Conductas de riesgo
  • Aislamiento y depresión
  • Ansiedad ante los exámenes
Los niños son grandes antenas emocionales que expresan a su manera las tensiones y conflictos que no consiguen gestionar. Los síntomas y el malestar suelen aparecer por un lado desde la acción con problemas de conducta, desadaptación a los cambios en el hogar, ansiedad a la separación…etc. o desde la inhibición con fobias, baja motivación y autoestima o fracaso académico.

En muchas ocasiones los adultos no consiguen entender el por qué del malestar de los niños o piensa que son problemas “normales” por los que tienen que pasar para crecer y madurar. Es importante entender al niño en su individualidad, con su forma de sentir y de vivir el mundo que le rodea para así poder ver las señales que nos indican que algo está produciendo un malestar al niño. En Akela lo importante para los niños es lo importante para nosotros, la terapia les ofrece un escenario a su medida donde abordar por medio del juego y la terapia adaptada todas las dificultades que les generan malestar, dotándoles de recursos para hacerlas frente.

En terapia Infantil es común tratar con éxito problemas como:

  • Problemas de mal comportamiento
  • Dificultades para controlar esfínteres
  • Problemas de atención
  • Miedos que les bloquean
  • Depresión derivada de algún evento traumático
En Akela ofrecemos un espacio de cuidado para que aquellas familias que sufren dolor o conflicto puedan escucharse y comunicarse de forma adaptativa, dotando de voz a todos sus miembros.

La familia es la estructura más primaria a la que pertenecemos, y en la que aprendemos y nos relacionamos. Esto condicionará nuestra forma de vivir, sufrir y/o afrontar la vida en la edad adulta. Hay muchas circunstancias que ponen “a prueba” la resistencia de esta red: desempleo y precariedad, crisis conyugales, problemas con los hijos, violencia en el espacio doméstico, enfermedades -psíquicas o físicas-, adicciones, etc. Para superar estos momentos es necesario que el entorno familiar sea un entorno de claridad, confianza, amor y respeto. Contando con la ayuda de un profesional que pueda orientarnos y acompañarnos descubriremos que todos estos cambios pueden llevarnos a conseguir una estructura familiar más fuerte y sana.

En Akela entendemos que la relación de pareja atraviesa distintas etapas a lo largo de su vida, esto puede llevar a diferentes momentos de crisis y reajustes. La pareja refleja las vivencias internas y acontecimientos externos como la educación de los hijos, rutina, estrés, excesivo trabajo…etc. Que implican la evolución y madurez singular de cada miembro.

Cada vez nos interesa más vivir plenamente la vida en pareja, y la terapia se convierte en un cuidado de este preciado vínculo; en un espacio para el crecimiento de la misma.

La “Terapia de Pareja” es una oportunidad para fortalecer la relación en un espacio de encuentro seguro y diferente al habitual, en este espacio se pueden abordar problemas de comunicación, resolución de conflictos, aumentar la asertividad, ajustar las necesidades y las expectativas, mejorar el vínculo…etc. Todo ello con el objetivo de reestablecer la armonía en la relación. Con la ayuda del terapeuta podremos ir a las raíces del vínculo para que la pareja pueda despertar sus recursos creativos y su potencial de crecimiento.