Fisioterapia

FISIOTERAPIA

ID-100120634Son muchas las definiciones que podemos encontrar sobre la fisioterapia y lo fisioterapeutas pero qué es lo importante para el paciente, qué debe conocer sobre nosotros, cómo trabajamos y lo más importante qué podemos hacer ante las diferentes patologías.

La World Confederation for Physical Therapy (WCPT), en 1967, y la OM (organización mundial de la salud) en 1968, establecen las siguientes definiciones respectivamente:

 La Fisioterapia es el arte y la ciencia del tratamiento físico, es decir, el conjunto de técnicas que mediante la aplicación de medios físicos, curan, previenen, recuperan y readaptan a los pacientes susceptibles de recibir tratamiento físico

“El arte y la ciencia del tratamiento por medio de ejercicio terapéutico, calor, frío, agua, masaje y electricidad”

En base a estas definiciones podemos contestar a las preguntas anteriormente planteadas.

Lo importante para cualquier paciente es que el profesional sea capaz de entender su problema y que utilice todas las técnicas y herramientas a su disposición para mejorar su dolencia.

El paciente debe ser valorado, diagnosticado y tratado de manera personalizada, y en función a esta premisa, los fisioterapeutas deben ser sanitarios titulados y colegiados.

A todos los profesionales que nos gusta nuestra profesión, la formación continuada es una forma de vida. Son muchas las novedades que cada año tenemos a nuestra disposición y es nuestro deber tener los conocimientos mas actuales para poder ofrecer los mejores tratamientos.

Todas las patologías son susceptibles de ser tratadas con fisioterapia, desde las osteomusculares como contracturas, puntos gatillos, esguinces, dolores de espalda. artrosis…hasta las viscerales(estreñimiento, hernia de hiato, cicatrices..), craneales(dolores de cabeza) y un largo etc., sólo hay que saber que técnica o técnicas se pueden emplear en cada momento y saber cuales son los objetivos a conseguir en cada caso.

Y no nos podemos olvidar de lo mas importante de todo, La prevención. Siempre se ha dicho que “es mejor prevenir que curar” pues en fisioterapia no iba a ser diferente, el uso preventivo de nuestros servicios puede ayudarte a no tener patologías agudas.

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OSTEOPATÍA

La Osteopatía fue desarrollada por el Doctor Andrew Taylor Still, que desencantado por la medicina de su tiempo, desarrollo un método basado en la teoría de quelas enfermedades son debidas a una pérdida de la integridad estructural.

Es una práctica Holística, donde todos los sistemas del cuerpo deben trabajar conjuntamente y en armonía. Cuando alguno de los sistemas falla, aparece la la enfermedad y la disfunción osteopática.

Se basa en los 4 principios fundamentales:

Primer principio: La estructura gobierna la función.

Para A.Still, la estructura no sólo es la parte ósea, sino todo el organismo (musculos, fascias, vísceras etc) y la función es la actividad que realiza cada parte, por ello si la estrcutura está en armonía no se genera la enfermedad.

No se puede ver por separado, es indivisible

Segundo principio: La unidad del cuerpo.

El cuerpo es tan inteligente que es capaz de asumir las disfunciones para que la estructura y la función se mantengan en equilibrio y tiene memoria para guardar los traumatismos sufridos

Tercer principio: La autocuración.

            El cuerpo también tiene la capacidad de curarse y adaptarse a las diferentes enfermedades, pero cuando se “satura” empiezan a aparecer deficiencias y disfunciones secundarias. Por ello es imprescindible que la nutrición celular y la eliminación de desechos funciones correctamente.

Cuarto principio: La regla de la arteria es absoluta.

            El sistema arterio-venoso permite que a todas las partes del cuerpo lleguen los nutrientes necesarios y se elime del cuerpo las toxinas, por lo que según esta regla, si el sistema vascular funciona correctamente no se desarrollara la enfermedad.

El todo es mayor que la suma de sus partes. 

La técnicas de osteopatía y manipulaciones tendrán como objetivo:

  1. Buscar las lesiones que nos están provocando enfermeda
  2. Restaurar esa función dañada
  3. Dejar que el cuerpo actue.

 

El tratamiento depende de una evaluación corporal completa, del tipo de lesión y del paciente. Ningún tratamiento es igual a otro y se debe seguir siempre un enfoque personal único.

Es importante que se ponga en manos de buenos profesionales, y aunque en España no existe una regulación homologada, la formación en excelencia para ser Osteópata C.O es necesario ser profesional sanitario, Fisioterapeuta, y cursar 6 años después de la carrera universitaria

Para más información puede visitar:

http://www.escuelaosteopatiamadrid.com/

Síndrome de Dolor Miofascial (SDM)

El Síndrome de Dolor Miofascial (SDM), puede definirse como el conjunto de signos y síntomas sensitivos, motores y autonómicos causados por los puntos gatillo miofasciales (PGM).

Travell, Simons. Dolor y disfunción miofascial. El manual de los puntos gatillo. Volumen 1. Mitad superior del cuerpo. 2º Ed. Barcelona: Panamericana; 2005.

Travell, Simons. Dolor y disfunción miofascial. El manual de los puntos gatillo. Volumen 1. Mitad superior del cuerpo. 2º Ed. Barcelona: Panamericana; 2005.

Estos signos y síntomas pueden ser dolor; a menudo experimentado como una telalgia (dolor sentido en una parte distante de la lesión que lo produce), que se siente fuera del PGM responsable, debilidad muscular, restricción de movilidad, descoordinación, aumento de la fatigabilidad, retardo en la recuperación y en la relajación después de hacer ejercicio, espasmo muscular observado electromiográficamente (EMG) en la zona de dolor referido, alteraciones de los patrones de activación motora, etc. Todo esto significa que las manifestaciones clínicas del SDM y la manera en que el paciente se ve afectado por él variarán dependiendo del músculo o grupo de músculos afectados.

La causa más aceptada, conocida como hipótesis integrada,, los PGM son pequeñas contracturas musculares causadas por placas motoras disfuncionales (que es el punto de unión entre el axón de una neurona y la fibra muscular).

Estas contracturas musculares dan lugar a bandas tensas de fibras musculares que son identificables mediante palpación, mediante ecografía y por medio de elastografía de resonancia magnética. El PGM puede ser identificado subjetivamente mediante palpación y objetivamente por medio de técnicas microanalíticas específicas, mediante la combinación de tres diferentes técnicas ecográficas y por medio de electromiografía (EMG) de aguja.

Es posible distinguir fiablemente entre PGM (Puntos Gatillo Miofasciales) activos (sintomáticos) y latentes (no espontáneamente causantes de dolor). Cuando se utiliza adecuadamente, la EMG de aguja puede mostrar una actividad eléctrica espontánea anómala, reconocida como ruido de placa .

El tratamiento del SDM puede dividirse en dos fases:

  • una primera fase de control del dolor en la que se identifican y se tratan los PGM con el objetivo de eliminar el dolor.
  • una segunda fase en la que se identifican y se abordan los factores etiológicos y perpetuadores, con la intención de prevenir recidivas.

Dado que la mayoría de las veces, los factores perpetuadores también incrementan la actividad clínica de los PGM y los hace más refractarios al tratamiento, en la clínica ambas fases deben a menudo superponerse. Las técnicas empleadas para tratar PGM se utilizan fundamentalmente en la primera fase de control del dolor.

PUNCIÓN SECA

La punción seca (PS) consiste en el empleo del estimulo mecánico de una aguja como agente físico para el tratamiento del síndrome de dolor miofascial (SDM). Se usa el adjetivo «seca», no solo por ser fieles al termino ingles original (dry needling), sino también para enfatizar el hecho de que no se emplea ningún agente químico y, así, distinguirla inequívocamente de otras técnicas invasivas en las que se infiltra alguna sustancia, como anestésicos locales, agua estéril, suero salino isotónico, antiinflamatorios no esteroideos o toxina botulínica.

Existen diferentes técnicas de PS para el tratamiento de los PGM, que pueden clasificarse de acuerdo con diferentes criterios: la herramienta utilizada, la profundidad a la que se inserta dicha herramienta, el tipo de estimulación empleada, el concepto en el que se desarrolla la técnica o el profesional sanitario que la emplea.

El criterio clasificatorio más ampliamente utilizado es la profundidad, de acuerdo con el cual, las técnicas de PS deberían clasificarse en:

  • Punción seca superficial (PSS), técnicas en las que la herramienta empleada no llega al PGM y se queda en los tejidos suprayacentes.
  • Punción seca profunda (PSP), en las que la herramienta empleada llega al PGM y lo atraviesa.

Clasificaciones previas de acuerdo con este criterio de profundidad definían la PSS cuando la aguja no llegaba al músculo y la PSP cuando la aguja llegaba al PGM. Estas definiciones dejaban una brecha ambigua en aquellos casos en los que la aguja entraba en el músculo, pero sin llegar al PGM.

La técnica de Hong fue inicialmente descrita como técnica de infiltración, pero muchos fisioterapeutas la utilizan como técnica de PSP. En ella la aguja se inserta repetidamente en la zona del PGM para conseguir tantas respuestas de espasmo local (REL) como sea posible dentro de la tolerancia del paciente. La técnica de Hong es, posiblemente, la técnica más comúnmente empleada por los fisioterapeutas en el tratamiento de los PGM.

Lesión muscular por punción seca

El tamaño de las agujas habitualmente empleadas en la PSP oscila entre los 0,16 mm y los 0,45 mm, es decir, entre los 160 µm y los 450 µm. Esto significa, que cuando se introduce una aguja en el músculo, el diámetro de ésta puede ser entre 4 y 10 veces mayor que el diámetro de los miocitos (células musculares) que atraviesa, lo cual claramente da idea de que la entrada de la aguja en el músculo se salda con un cierto grado de lesión focal en los miocitos atravesados por ella. El tipo de lesión causado de esta manera por la aguja es de tipo laceración o corte. Independientemente del tipo de lesión mecánica del músculo (contusión, sobretensión o laceración), su curación sigue un patrón bastante constante en el que se suelen distinguir tres fases:

  • Fase de destrucción, caracterizada por la ruptura y la consiguiente necrosis de la porción lesionada de los miocitos, la formación de un hematoma entre los extremos lesionales y la reacción inflamatoria.
  • Fase de reparación, consistente en la fagocitosis del tejido necrotizado, la regeneración de los miocitos, la concomitante reacción fibrosa del tejido conectivo y la proliferación capilar en la zona lesional.
  • Fase de remodelación, durante la cual se produce la maduración de los miocitos regenerados, la contracción y la reorganización de los depósitos conectivos y la recuperación de la capacidad funcional del músculo.
Aunque las tres fases sufren una cierta superposición en su desarrollo, esto es especialmente cierto en las dos últimas fases, reparación y remodelación, que se encuentran estrechamente asociadas y solapadas.

Se estima que el tiempo necesario para que se produzca la regeneración completa de la lesión muscular en estas condiciones es de 7 a 10 días (60). A los 7 días se habría producido el ensamblaje completo de los miotubos en los extremos lesionales, pero los miocitos así formados serían jóvenes y no alcanzarían su madurez completa hasta el décimo día postlesional.

En el uso de la PS en el tratamiento de los PGM, el paciente tiene derecho a poder recibir la terapia que mejor se adapte a sus necesidades. Parafraseando al doctor David G. Simons: «Idealmente, tanto el tratamiento conservador como el invasivo deben estar disponibles para el paciente en condiciones de igualdad, para ser indistintamente aplicados en función de las indicaciones».

Eva Maria Rueda Torres

Fisioterapeuta, Osteopata C.O., Gerente

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Fisioterapeuta especializado en Metodo Mèziérs.